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Aquí iré ponindo mi diario virtual. / Here i put my virtual Diary ;)

lunes, 14 de mayo de 2012

Españoles que cantaron y lloraron el nacimiento de Israel


Para celebrar los 64 años de Israel en Libertad Digital nos hemos reunido con algunos españoles que vivieron y sintieron como algo especial ese día. La propia existencia de Israel debería ser motivo de regocijo para todos nosotros, pero todavía lo es más para algunos de nuestros compatriotas que, como judíos, sienten una vinculación muy especial con el estado hebreo.
¿Cómo vivieron los judíos que ya eran españoles o que lo fueron después ese día y ese proceso? La mejor forma de saberlo era hablar con ellos y, pese a las décadas transcurridas, hemos logrado reunir el testimonio de tres.
El primero es Pinjas Bendahan, que en mayo del 48 tenía quince años y vivía en Tetuán, por aquel entonces territorio español. Pinjas era miembro de una familia sefardí que tenía ya ideales sionistas, como buena parte de la comunidad judía en la ciudad.
De hecho, muchos judíos tetuaníes "ya habían viajado ya a Israel y muchos habían comprado propiedades", así como también los había que "estaban en Estados Unidos o Venezuela haciendo fortuna". Una comunidad en la que ese sentimiento sionista era común, y eso que todavía "no sabíamos prácticamente nada de la Shoa".
Pegados a la radio y con discreción
En un país musulmán los acontecimientos importantes para la comunidad judía se vivían en las casas y, en no pocas ocasiones, pegados a la radio. Así ocurrió el 29 de noviembre de 1947, cuando, tal y como nos relata Pinjas, su familia estaba, como todas las demás de la comunidad, escuchando por emisoras foráneas el desarrollo de la votación en la ONU: "Preguntaban al representante de Francia, por ejemplo, decía sí y todos nos poníamos a gritar".
No se podían hacer grandes fiestas, así que las celebraciones se limitaron a servicios religiosos. De aquellos meses Pinjas recuerda también la llegada desde Israel de los delegados de Habonim Drod, jóvenes sionistas que "preparaban" a judíos de todo el mundo para su "inminente" viaje al nuevo estado con clases de diversas materias y, sobre todo, hebreo.
También a través de las ondas radiofónicas se escuchó la proclamación de Ben Gurión aquel 14 de mayo del 48, obviamente no había televisiones ni imágenes, pero en su imaginación nuestro protagonista y su familia estaban allí: "Casi podíamos ver la imagen de Ben Gurión, bajo el retrato de Theodor Herzl y con la bandera bicolor blanca y azul".
Tampoco hubo celebraciones oficiales y públicas, con una excepción: "Mi tío Salomón Israel se atrevió a celebrar una pequeña fiesta en su casa, que era consulado belga", nos cuenta Pinjas. "Allí me pidieron que iniciase el canto de Nuestra esperanza, que es el himno de Israel" y, tal y como podemos comprobar "todavía se me saltan las lágrimas recordando esto".
En Tánger, cuando era Tánger
Nuestro segundo protagonista, Alberto Benasuli, vivía en aquellos años en Tánger, cuando esta ciudad era internacional y un extraño foco de libertad en el norte de África: "Había – nos cuenta Alberto – una gran colonia española y también una colonia judía muy importante, pues de los 100.000 habitantes de por entonces 17.000 éramos judíos".
Tánger era un lugar muy especial, al que "llegaba gente de Europa huyendo de los nazis" y en el que "todos sabíamos quién era el servicio secreto alemán o del francés". Todo esto hacía que el sionismo "se viviese de una forma muy intensa", entre otras razones porque "antes del final de la guerra ya se sabía que estaba ocurriendo algo terrible en Europa, aunque por supuesto no lo sabíamos todo".
Alberto nos cuenta que durante los meses clave en los que sucedió todo él estaba preparando su examen de bachillerato, lo que le hizo perderse muchas cosas, ya que allí en Tánger sí se pudo celebrar casi por todo lo alto el acontecimiento. Así, sin participar del jolgorio tanto como le habría gustado, nuestro interlocutor sí recuerda la emoción y la alegría, y también la preocupación de aquellos días, normal porque "todo el mundo era consciente de la importancia de lo que estaba sucediendo".
Como en Tetuán, los acontecimientos se seguían a través de la radio, del mismo modo que en poco después, ya siendo parte de la incipiente comunidad judía de Madrid, siguió el desarrollo de la primera guerra que sufrió Israel: "Nos enterábamos a través de las radios extranjeras, sobre todo la BBC".
Casi cuando nos despedimos Alberto también nos cuenta cómo acabó aquel Tánger tan especial: "En el 53 casi toda la policía había salido de la ciudad y hubo un levantamiento violento tras el que ya se fue mucha gente. Aquello fue el principio del final del Tánger internacional".
Desde un campo de concentración
Nuestro tercer testimonio nos lo ofrece Rajel Abecasis, una de las españolas con una vida más impactante que se podría encontrar. Rajel había nacido unos pocos años antes en el Gueto de Varsovia y, a ella y a lo poco que quedaba de su familia tras el Holocausto, el nacimiento de Israel los pilló en un campo de concentración en la Alemania occidental.
Es una historia que no se conoce mucho pero hubo bastantes de estos lugares tras la Guerra en los que se agruparon judíos de muchas partes de Europa, no pocos de ellos supervivientes de los campos de exterminio. Paradójicamente, en los primeros meses compartían su cautiverio con prisioneros del régimen hitleriano: "Se metió a toda la gente que había desplazada, y muchos eran los colaboracionistas de los nazis que no se atrevían a volver a sus países".
Por supuesto, tal y como Rajel nos cuenta estos campos "no eran como los de la guerra", pero "la misma idea de que existiesen y de que existiesen durante años es increíble".
En estos campos, en los que siempre se ponían en marcha inmediatamente una sinagoga y un colegio, sus ocupantes tenían un fuerte sentimiento de desarraigo: "Sabíamos que nadie nos quería acoger y al final tampoco nosotros queríamos ya ir a ningún sitio de Europa, el centro de nuestra vida era luchar por la creación de un país propio".
Y ese país llegó el 14 de mayo de 1948, aunque Rajel nos cuenta cómo su recuerdo más vivo es de unos meses antes, de la votación en la ONU en noviembre: "Teníamos una pequeña radio en el campo y había muchísima gente en mi clase del colegio, yo estaba sentada en mi mesa. Al principio cada vez que un país decía YES gritábamos y vitoreábamos, pero a medida que seguía la votación se hizo un enorme silencio... Parecía que había más "yes" y que sí, que íbamos a tener un país..."
"Lo que más recuerdo es que al final todos llorábamos, todos llorábamos". Y aún hoy, décadas después las lágrimas se deslizan por el rostro de Rajel al recordar aquel día.

lunes, 30 de abril de 2012

Muslim, Zionist and proud

Op-ed: His father praised Hitler, but Kasim Hafeez writes about love for Israel, Jewish people

I am a Zionist, a proud Muslim Zionist, and I love Israel, but this was not always the case. In fact, for many years I was quite the extreme opposite. I experienced the high levels of anti-Semitismand anti-Israel activity taking place on British university campuses, because I was the anti-Semitic, anti-Israel activist.

Growing up in the Muslim community in the UK I was exposed to materials and opinions at best condemning Israel, painting Jews as usurpers and murderers, and at worse calling for the wholesale destruction of the "Zionist Entity" and all Jews. In short, there was no accommodating a Jewish State in the Middle East.
Hating Israel
The new anti-Semitism / Moshe Dann
Op-ed: Anti-Israel campaign identifies Jews as immoral, Jewish state as historical fraud
Full Story

To grow up around this constant barrage of hatred directed at Israel has a massive effect on an individual’s own opinions. More disturbingly, many of these people weren’t radical or extreme, but when it was about Israel the most vicious of rhetoric poured out, coupled with the casual anti-Semitism that seemed too prevalent, when the phrase "stop being a Jew" used as an insult.

My father, however, was much more brazen in his hatred, boasting of how Adolf Hitler was a hero, his only failing being that he didn't kill enough Jews.

By the time I had reached 18 I was completely indoctrinated to the fold of radical Islamism. My hate for Israel and for the Jews was fuelled by images of death and destruction, set to the backdrop of Arabic melodies about Jihad and speeches ofHezbollah leader Hassan Nasrallah or Osama Bin Laden.

These views were reinforced when I attended Nakba Day rallies, where speakers predicted Israel's demise as Hezbollah flags were waved proudly in the centre of London.

The Case for Israel

Was there a case for Israel? In my mind, of course not, there was no shadow of doubt. Even the most moderate clerics I came across refused to condemn terrorism against Israel as unjustified; the Jews must obviously deserve it, I believed.

So what changed? How could I go from all this hatred to the great love for and affinity with Israel and the Jewish people? I found myself in the Israel and Palestine section of a local bookstore and picked up a copy of Alan Dershowitz’s The Case for Israel. Given my worldview, the Jews and Americans controlled the media, so after brief look at the back, I scoffed thinking "vile Zionist propaganda."

I did, however, decide to buy it, content that I would shortly be deconstructing this propaganda piece, showing that Israel had no case and claiming my findings as a personal victory for the Palestinian cause.


קאסים חאפיז בביקור בישראל ששינה את חייו
Hafeez in Israel in a visit that changed his life

As I read Dershowitz’s arguments and deconstruction of many lies I saw as unquestionable truths, I searched despairingly for counter arguments, but found more hollow rhetoric that I’d believed for many years. I felt a real crisis of conscience, and thus began a period of unbiased research. Up until that point I had not been exposed to anything remotely positive about Israel.

Now, I didn't know what to believe. I'd blindly followed others for so long, yet here I was questioning whether I had been wrong. I reached a point where I felt I had no other choice but to see Israel for myself; only that way I’d really know the truth. At the risk of sounding cliché, it was a life-changing visit.

No apartheid state

I did not encounter an apartheid racist state, but rather, quite the opposite. I was confronted by synagogues, mosques and churches, by Jews and Arabs living together, by minorities playing huge parts in all areas of Israeli life, from the military to the judiciary. It was shocking and eye-opening. This wasn't the evil Zionist Israel that I had been told about.

After much soul searching, I knew what I had once believed was wrong. I had been confronted with the truth and had to accept it. But I had a bigger question to confront, what now? I’d for years campaigned against Israel, but now I knew the truth.

The choice was obvious: I had to stand with Israel, with this tiny nation, free, democratic, making huge strides in medicine, research and development, yet the victim of the same lies and hatred that nearly consumed me.

Doing this is not easy and that’s something that has become very obvious. I have faced hostility from my own community and even some within the Jewish community in the UK, but that’s the reality of standing up for Israel in Europe today. It is not easy, and that’s what makes it so necessary.

This isn’t about religion and politics; it’s about the truth.

When it comes to Israel, the truth is not being heard, the ranks of those filed with blind hatred continue to swell, yet many have not been exposed to the reality, away from the empty rhetoric and politically charged slogans they are so fond of.

We can change this situation but we need to be strong and united. Israel is not just a Jewish issue - it’s about freedom, human rights and democracy, all the values that Western nations cherish. It’s also about trying to be a light among nations.

Israel’s international humanitarian aid work speaks for itself, but if we don’t get the message out there, no one will. We don’t have to be head-bowed apologists leading with :Israel’s not perfect…" - we should never be afraid to say: I am a Zionist and I’m proud. I stand with Israel. Now I ask, will you do that?

Kasim Hafeez is a British Muslim and former Islamist who is now a proud Zionist and stands with Israel. He runswww.theisraelcampaign.org and has a blog on this site. He is also on the advisory board of StandWithUs in the UK and recently completed a university speaking tour  

martes, 24 de abril de 2012

יום הזיכרון Yom HaZicarón, Día del Recuerdo


                                                                                                  ב"ה 
 Entre la tarde de hoy y durante el día de mañana, hasta el anochecer, conmemoramosYom HaZicarón lejalaléi maarot Israel unifgaéi peulot Haeibá,  יום הזכרון לחללי מערכות ישראל ונפגעי פעולות האיבה el Día del Recuerdo de los Caídos en los Conflictos de Israel y de las Víctimas de Actividades Terroristas.
Hasta el día de hoy recordamos a 22.993 víctimas.

 A las 20:00h (hora local) se escuchará en todo Israel una sirena dando así comienzo delDía del Recuerdo y como es tradición, al igual que en Yom haShoá, permaneceremos de pie y en silencio durante un minuto para recordar a nuestros muertos. Una segunda sirena de dos minutos de duración se escuchará también a la mañana siguiente a las 11:00h (hora local) y marcará con ello la apertura oficial de las ceremonias en honor a los Caídos.

Existen tres estadísticas diferentes que se dan a conocer pocas horas antes de Yom haZicarón:
*los caídos en el último año, 
*las víctimas desde la Guerra de la Independencia 1947-49 (fechas entre el Plan de Partición y la firma de los armisticios), 
*y los 1.626 fallecidos desde 1860, cuando los judíos jeorololitanos dejaron la Ciudad Vieja de Jerusalem para asentarse fuera de las murallas.


En 64 años de historia Israel ha padecido 6 guerras cuyo objetivo siempre fue la de expulsar a los judíos al mar. Una herencia de la Alemania Nazi que hoy continúa.

-La Guerra de Independencia (1948-1949), en la que murieron 4.000 soldados y 2.373 civiles.
-La Campaña del Sinaí o Guerra de Desgaste (1956), con un total de 177 vidas perdidas.
-La Guerra de los Seis Días (1967), con un coste de 1.424 vidas.
-La Guerra del Yom Kipur (1973), con 2.656 caídos.
-Operación Paz para Galilea (o Primera Guerra de Líbano) (1982), donde 1.216 perdieron la vida.
-Segunda Guerra de Líbano (2006) con 119 bajas.
Añadir a esta lista el Conflicto de Gaza "Plomo Fundido" (2008-2009), con un coste de 11 soldados y 4 civiles.
La sociedad israelí ha sufrido también numerosas pérdidas humanas en atentados terroristas y ataques con misiles por parte de grupos palestinos y gobiernos árabes vecinos.
-Primera Intifada (1987-1993), con un total de 160 israelíes muertos.
-Segunda Intifada (2000- 2005), que cobró la friolera cifra de 1.011 israelíes muertos en atentados terroristas de los cuales más del 70% eran civiles (número mayor de víctimas españolas por el terrorismo vasco en 50 años).



Así como también...
2 víctimas por impacto directo de misiles Scud-B lanzados por Sadam Husseim durante la Guerra del Golfo (1991), sobre las ciudades de Tel Aviv y Haifa y 3 víctimas más por ataque cardíaco a consecuencia del shock.
Sin olvidar que durante los últimos 10 años la población civil del Sur de Israel (un millón y medio de personas) ha estado y está bajo amenazada por un contínuo ataque de misiles lanzados desde la Franja de Gaza por distintas facciones palestinas con un total, hasta la fecha, de 19 muertos por misiles antitanque Qasam o Grad y 14 muertos por bombas de mortero.

Este este Día del Recuerdo pensaremos en ellas. Reflexionaremos cuanto daño y dolor hemos de soportar por seguir sobreviviendo como judíos en nuestro país. Por mantener la Razón ante la barbarie. Por mantener la vida ante la muerte.

jueves, 1 de marzo de 2012

Feliz diada de ses Iles



Felis diada de Ses Iles Baléàs!! perque som baleas i no catalans he posat un ball de bot i no un casteller catala... AXO SI ES BALEA!! Defensam sa nostra cultura, sa nostra llengo!!

Sueño Vl


Sueño simple:

Soñe que estaba dentro de una iglesia ortodoxa rezando con el libroto tipico de comunión y mi sidur sefardi (Birkat Shlomo) llevaba mi maguen puesta.

NOTA: ¿Porque una iglesia y no sinagoga?¿Ortodoxa?¿dos libros oracion diferentes?

Lo que encontre por internet sobre soñar on igleias (más me identifico puede ser):

--->Si sueña con que está dentro de una iglesia, quiere decir que busca ayuda espiritual. Busca el apoyo que le permitirá seguir el camino correcto. (¿Conseguiré al 100% estar en mi camino correcto en el camino de HaShem y su Tóra?)
--->Orar en el sueño, en una iglesia, anuncia el retorno al buen Camino; buenos consejos para practicar el bien. ¿Podré ser judía 100% retorna a la fe de mis ancestros?
--->Encontrarse en ella: consuelo después de momentos difíciles.